NOEMÍ RUIZ MOURE 1º BACHILLER


Colegio Diocesano San Ignacio

 

  UNA NAVIDAD EN FAMILIA

Era un día normal, 3 de Diciembre, y en el colegio de Paula había un ambiente un poco tenso debido a los exámenes, pero si Paula aquel día estaba nerviosa, no era por los exámenes. Se dispuso a entrar en clase y colocar los libros. El profesor de inglés entró en clase y comenzó a explicar. De repente, alguien llamó a la puerta de clase y el tutor apareció con una niña de color, de unos trece años, como los demás compañeros de clase y bastante delgadita. Pero lo que de verdad llamó la atención fueron sus ojos negros, en los que se podía ver lo extrañada que estaba.

- ¡Hola chicos!, tenemos una compañera nueva – dijo el profesor – se llama .....
- Lucero – dijo una vocecita.

Y todas las caras se torcieron mirando a Paula.
- ¿La conoces? – dijeron algunos compañeros
- Sí- contestó Paula -, ¿me dejáis que os la presente?

El profesor afirmó con la cabeza y Paula continuó:
- Se llama Lucero y es mi nueva hermana. Espero que todos comprendáis su situación y la tratéis también como ella os tratará a vosotros.

Los compañeros en seguida le dieron la bienvenida y la trataron fenomenal
Poco a poco Lucero fue integrándose en el grupo, haciendo muchos amigos e incluso le empezó a gustar algún que otro chico.
Paula intentó contarle a sus amigos, por qué Lucero ahora era su nueva hermana: ella se sentía muy sola porque era hija única y su madre ya era muy mayor para tener hijos, así que decidieron adoptar a una niña de su edad para así poner un granito de arena para acabar con la pobreza en el mundo. Lucero venía de un pueblecito muy pobre de Perú y vivía en un orfanato donde unas monjas misioneras la cuidaban. Su padre la había dejado allí cuando murió su madre, ya que el sólo no podía con los gastos que le suponía cuidarla. Y así fue como Lucero llegó a España.
Terminó el trimestre y las dos nuevas hermanas aprobaron todo. Aquella Navidad iba a ser muy especial para todos, pero sobre todo para Lucero. Ella no sabía lo que era la Navidad, pero poco a poco se fue informando sobre la religión cristiana y sus costumbres. Aún así, Paula no quiso contarle todas las costumbre de Navidad porque quería darle ciertas sorpresas.
La noche de Nochebuena se acercaba y esa misma tarde Lucero, Paula y su madre decidieron ir juntas a hacer la compra para la cena.
A Lucero le llamó la atención la cantidad de cosas que compraron y cuando llegaron a casa, mientras la madre de Paula cocinaba, las dos hermanas se pusieron manos a la obra y colocaron el árbol de Navidad y el Nacimiento.
Cuando llegó la hora de la cena, Lucero quiso dar las gracias a su nueva familia, pero además de agradecimientos, lo que más hubo fueron lágrimas de emoción.
Las vacaciones fueron pasando y Lucero aprendió a vivir unas navidades religiosas y en familia ya que eran muy creyentes.
Llegó la noche de Reyes y después de la cena, Paula y Lucero se fueron a dormir. Pero lo que Lucero no sabía, era lo que le esperaba al despertarse.
Cuando se levantaron, Paula le dio un regalo a Lucero. Era una preciosa esclava de plata, donde en un lado ponía Lucero y en el otro Paula. Lucero se quedó fascinada.

- Yo no tengo nada para ti – dijo Lucero
- Lo más importante ya me lo has dado – contestó Paula – hacía muchos años que no pasaba unas Navidades así.
Y las dos , emocionadas, se fundieron en un gran abrazo.


NOEMÍ RUIZ MOURE 1º BACHILLER

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