MARIA NÚÑEZ RODRÍGUEZ 2º ESO B


Colegio Diocesano San Ignacio

 

LAS AVENTURAS DE LOS REYES MAGOS

Hace muchos años estaban los Reyes Magos en Oriente.
Estos Reyes ahora son conocidos por todos los niños, pero sólo yo sé lo que en verdad ocurrió:
Los Reyes Magos de Oriente eran muy queridos por todos los ciudadanos. Un día les legó una carta en la que ponía:

Queridos Reyes Magos:
Les damos la noticia de que tienen que acudir a Belén, no se preocupen por el camino, una gran estrella les guiará.
Tendrán que acudir a recibir al Salvador, les rogamos que acepten la propuesta de que sean ustedes los que vayan.

Y sin más motivos los Reyes Magos sin saber de quien, ni porque les dieron esa carta, se dispusieron para ir a Belén muy ilusionados.
Recogieron los camellos, les cargaron con sacos de comida y agua, y llevaron algunas provisiones (cuerdas, mantas, ...).
Pero se olvidaron de una cosa: llevarle un regalo
a Jesús
Comenzó el viaje:
El primer día de viaje hacía muy buen tiempo y caminaban muy ilusionados y contentos. Pensaron que iba a ser más fácil de lo que pensaban.
Al poco tiempo tenían que atravesar una gran montaña, pero cuando ya habían empezado el trayecto empezó a llover. Llovía muy fuerte y lo peor de todo fue que un camello resbaló y se rompió un pata. Mientras Baltasar tiraba del camello, Melchor y Gaspar buscaba refugio.
Allí permanecieron un día y medio, hasta que dejo de llover y por fín ya le habían vendado la pata al camello de Baltasar.
Cuando acabaron de atravesar la gran montaña se encontraron con un enorme desierto. Habían perdido mucho tiempo y tenían que darse prisa.
Estuvieron dos días enteros caminando con el desierto. Pero estaba claro que la suerte no iba de su parte. Se acercaba una gran tormenta de arena, y en un instante se vieron envueltos en ella. Baltasar y su camello salieron despedidos. Melchor y Gaspar, cada uno con su camello fueron devueltos a tierra sin ningún rasguño.
Melchor y Gaspar se pasaron un día buscando a Baltasar, estaba destemplado por el frío de la noche y el calor del día. Los Reyes le atendieron y Baltasar pudo seguir el camino a Belén.
Pobre Baltasar, ¡siempre le tocaba lo peor!.
Siguieron andado y fue cuando Gaspar se dio cuenta de los regalos.

Pero era demasiado tarde. Los Reyes no querían perder más tiempo, ni encontrarse con más interrupciones. Ya encontrarían algo.

Siguieron por el desierto, era de noche y vieron una estrella que brillaba con más intensidad que las demás.
¡Era la estrella de la que les hablaba la carta!
Los Reyes Magos se pusieron muy contentos y siguieron su camino, la estrella les guió por un pueblo donde los Reyes Magos se pararon a buscar algo que darle al niño Jesús.
Pero ningún ciudadano se creyó la historia. Pero un ciudadano les daba oro incienso y mirra a cambio de dos días de trabajo en su casa, y así lo hicieron.
¿Por qué los Reyes Magos hicieron aquel esfuerzo para llevarle al Salvador unos regalos?.
Pues no fue para que San José y la Virgen María se sintiesen agradecidos, si no, para demostrarle su amor y cariño.
Siguieron a la estrella y pasaron por delante del castillo del Rey Herodes. Los Reyes Magos habían oído hablar de él, y decidieron hacerle una visita.
Tras una larga conversación, el rey Herodes, pensó que el Salvador del que los Reyes hablaban venia a quitarles el trono. Entonces Herodes comunicó a los Reyes Magos que su Salvador no podría escapar porque al día siguiente mandaría matar a todos los niños menores de dos años.
Aunque en realidad Jesús, nuestro Salvador, no pretendía quitarle el puesto a Herodes sino, que había venido a salvarnos y a ser el Rey de los cielos al que todos los que tuviesen fé en él, accederían.
Los Reyes Magos al oír las palabras de Herodes se dieron mucha prisa y salieron camino de encontrar al Salvador y avisar de la noticia a la Virgen María y a San José
Siguieron a la estrella y pasaron por un campo en el que había mucha luz. Los Reyes Magos muy interesados se acercaron.
Para su impresión tan grande debía de haber algo o alguien muy importante. ¡Un ángel!, que anunciaba la noticia a unos pastores.
Los Reyes Magos debían darse prisa, y siguieron su camino.
La estrella se posaba sobre una cuadra, sí, la que ahora todos conocen como el Portal de Belén. Allí se encontraba el Niño Jesús en un pesebre y San José y la Virgen María estaban sentados en un montón de paja. Los Reyes Magos se arrodillaron ante el Niño. Le besaron y le entregaron sus regalos:
- Melchor, entregó oro
- Gaspar, entregó incienso
- Baltasar, entregó mirra
Tras entregar los regalos aparecieron los pastores. Unos entregaban queso, otros leche, otros pañales y otros no tenían nada que dar y le cantaban y besaban. Tras entregar los regalos y adorar al Niño, los Reyes Magos le dieron la noticia del Rey Herodes a la Virgen María y a San José.
Tras enterarse de la noticia, la Virgen, San José y el Niño salieron camino a Nazaret.
A pesar de las aventuras que tuvieron los Reyes Magos llegaron a tiempo y al final pudieron entregarle los regalos al Niño
Durante dos días los Reyes Magos acompañaron una parte del camino a la Virgen María, a San José y al Niño.
Durante el tiempo del regreso no les pasó nada extraño, pero aún así fueron durante la demás parte del camino con mucho cuidado.
Llegaron al desierto y por miedo a que viniese una tormenta de arena y fuesen separados, se ataron todos entre sí con cuerdas. En fin, iban muy protegidos en caso de que pasase algo.
Pero en realidad pasaron el desierto sin ningún problema.
En la montaña los Reyes Magos se apresuraron en atravesarla aprovechando el buen tiempo.
Llegaron a Oriente y los Reyes esperaban una gran bienvenida, pero no fue así.
Durante el tiempo que los Reyes estaban fuera. El país entró en época de guerra.
Aún así, los Reyes Magos tuvieron una gran idea:
- En los cañones metieron caramelos
- En las catapultas metieron regalos
- En los arcos en vez de flechas tiraban juguetes.
Esto ocurrió una noche del 5 de Enero y desde entonces por estas fechas los Reyes Magos van a dar regalos a todas las casas la misma noche de aquel año.
Al salir la gente de sus casas al día siguiente con el miedo a ser bombardeados, y vieron aquellos regalos y se pusieron muy contentos.
Entonces los Reyes Magos tuvieron la bienvenida que merecían.
Los niños desde entonces nunca se han olvidado de ellos.
La gente de este país estaban tan agradecidos que les construyeron una estatua en la que <aparecían los tres Reyes Magos con sus camellos.


MARIA NÚÑEZ RODRÍGUEZ 2º ESO B

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