LAS AVENTURAS
DE LOS REYES MAGOS
Hace muchos años estaban los Reyes Magos en Oriente.
Estos Reyes ahora son conocidos por todos los niños,
pero sólo yo sé lo que en verdad ocurrió:
Los Reyes Magos de Oriente eran muy queridos por todos los
ciudadanos. Un día les legó una carta en la
que ponía:
Queridos Reyes Magos:
Les damos la noticia de que tienen que acudir a Belén,
no se preocupen por el camino, una gran estrella les guiará.
Tendrán que acudir a recibir al Salvador, les rogamos
que acepten la propuesta de que sean ustedes los que vayan.
Y sin más motivos los Reyes Magos sin saber de quien,
ni porque les dieron esa carta, se dispusieron para ir a
Belén muy ilusionados.
Recogieron los camellos, les cargaron con sacos de comida
y agua, y llevaron algunas provisiones (cuerdas, mantas,
...).
Pero se olvidaron de una cosa: llevarle un regalo
a Jesús
Comenzó el viaje:
El primer día de viaje hacía muy buen tiempo
y caminaban muy ilusionados y contentos. Pensaron que iba
a ser más fácil de lo que pensaban.
Al poco tiempo tenían que atravesar una gran montaña,
pero cuando ya habían empezado el trayecto empezó
a llover. Llovía muy fuerte y lo peor de todo fue
que un camello resbaló y se rompió un pata.
Mientras Baltasar tiraba del camello, Melchor y Gaspar buscaba
refugio.
Allí permanecieron un día y medio, hasta que
dejo de llover y por fín ya le habían vendado
la pata al camello de Baltasar.
Cuando acabaron de atravesar la gran montaña se encontraron
con un enorme desierto. Habían perdido mucho tiempo
y tenían que darse prisa.
Estuvieron dos días enteros caminando con el desierto.
Pero estaba claro que la suerte no iba de su parte. Se acercaba
una gran tormenta de arena, y en un instante se vieron envueltos
en ella. Baltasar y su camello salieron despedidos. Melchor
y Gaspar, cada uno con su camello fueron devueltos a tierra
sin ningún rasguño.
Melchor y Gaspar se pasaron un día buscando a Baltasar,
estaba destemplado por el frío de la noche y el calor
del día. Los Reyes le atendieron y Baltasar pudo
seguir el camino a Belén.
Pobre Baltasar, ¡siempre le tocaba lo peor!.
Siguieron andado y fue cuando Gaspar se dio cuenta de los
regalos.
Pero era demasiado tarde. Los Reyes no querían
perder más tiempo, ni encontrarse con más
interrupciones. Ya encontrarían algo.
Siguieron por el desierto, era de noche y vieron una estrella
que brillaba con más intensidad que las demás.
¡Era la estrella de la que les hablaba la carta!
Los Reyes Magos se pusieron muy contentos y siguieron su
camino, la estrella les guió por un pueblo donde
los Reyes Magos se pararon a buscar algo que darle al niño
Jesús.
Pero ningún ciudadano se creyó la historia.
Pero un ciudadano les daba oro incienso y mirra a cambio
de dos días de trabajo en su casa, y así lo
hicieron.
¿Por qué los Reyes Magos hicieron aquel esfuerzo
para llevarle al Salvador unos regalos?.
Pues no fue para que San José y la Virgen María
se sintiesen agradecidos, si no, para demostrarle su amor
y cariño.
Siguieron a la estrella y pasaron por delante del castillo
del Rey Herodes. Los Reyes Magos habían oído
hablar de él, y decidieron hacerle una visita.
Tras una larga conversación, el rey Herodes, pensó
que el Salvador del que los Reyes hablaban venia a quitarles
el trono. Entonces Herodes comunicó a los Reyes Magos
que su Salvador no podría escapar porque al día
siguiente mandaría matar a todos los niños
menores de dos años.
Aunque en realidad Jesús, nuestro Salvador, no pretendía
quitarle el puesto a Herodes sino, que había venido
a salvarnos y a ser el Rey de los cielos al que todos los
que tuviesen fé en él, accederían.
Los Reyes Magos al oír las palabras de Herodes se
dieron mucha prisa y salieron camino de encontrar al Salvador
y avisar de la noticia a la Virgen María y a San
José
Siguieron a la estrella y pasaron por un campo en el que
había mucha luz. Los Reyes Magos muy interesados
se acercaron.
Para su impresión tan grande debía de haber
algo o alguien muy importante. ¡Un ángel!,
que anunciaba la noticia a unos pastores.
Los Reyes Magos debían darse prisa, y siguieron su
camino.
La estrella se posaba sobre una cuadra, sí, la que
ahora todos conocen como el Portal de Belén. Allí
se encontraba el Niño Jesús en un pesebre
y San José y la Virgen María estaban sentados
en un montón de paja. Los Reyes Magos se arrodillaron
ante el Niño. Le besaron y le entregaron sus regalos:
- Melchor, entregó oro
- Gaspar, entregó incienso
- Baltasar, entregó mirra
Tras entregar los regalos aparecieron los pastores. Unos
entregaban queso, otros leche, otros pañales y otros
no tenían nada que dar y le cantaban y besaban. Tras
entregar los regalos y adorar al Niño, los Reyes
Magos le dieron la noticia del Rey Herodes a la Virgen María
y a San José.
Tras enterarse de la noticia, la Virgen, San José
y el Niño salieron camino a Nazaret.
A pesar de las aventuras que tuvieron los Reyes Magos llegaron
a tiempo y al final pudieron entregarle los regalos al Niño
Durante dos días los Reyes Magos acompañaron
una parte del camino a la Virgen María, a San José
y al Niño.
Durante el tiempo del regreso no les pasó nada extraño,
pero aún así fueron durante la demás
parte del camino con mucho cuidado.
Llegaron al desierto y por miedo a que viniese una tormenta
de arena y fuesen separados, se ataron todos entre sí
con cuerdas. En fin, iban muy protegidos en caso de que
pasase algo.
Pero en realidad pasaron el desierto sin ningún problema.
En la montaña los Reyes Magos se apresuraron en atravesarla
aprovechando el buen tiempo.
Llegaron a Oriente y los Reyes esperaban una gran bienvenida,
pero no fue así.
Durante el tiempo que los Reyes estaban fuera. El país
entró en época de guerra.
Aún así, los Reyes Magos tuvieron una gran
idea:
- En los cañones metieron caramelos
- En las catapultas metieron regalos
- En los arcos en vez de flechas tiraban juguetes.
Esto ocurrió una noche del 5 de Enero y desde entonces
por estas fechas los Reyes Magos van a dar regalos a todas
las casas la misma noche de aquel año.
Al salir la gente de sus casas al día siguiente con
el miedo a ser bombardeados, y vieron aquellos regalos y
se pusieron muy contentos.
Entonces los Reyes Magos tuvieron la bienvenida que merecían.
Los niños desde entonces nunca se han olvidado de
ellos.
La gente de este país estaban tan agradecidos que
les construyeron una estatua en la que <aparecían
los tres Reyes Magos con sus camellos.
MARIA NÚÑEZ RODRÍGUEZ 2º
ESO B
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