MARTA BARRÍOS LÓPEZ : 5º DE PRIMARIA.


Colegio Diocesano San Ignacio

 

LANA

Noemí era una niña que vivía en una aldea de pastores, y todos los días iba con su padre al campo para que las ovejas pastaran.
Mientras, su madre se quedaba en casa ordeñando a las vacas y preparando el queso y el pan.
De todo el rebaño de ovejas había una a la cual Noemí le tenía un especial cariño: Lana. Era una ovejita pequeña, traviesa y juguetona, pero lo que más se podría destacar de ella era su color tan blanco como la nieve, y su larga lana muy suave. A Lana casi nunca la esquilaban porque tenía una lana ondulada y muy bonita. Noemí y ella se lo pasaban muy bien juntas, eran grandes amigas.
Había cuatro perros que guiaban el ganado: Luz, Zar, Moro y Sultán, los cuatro eran grandes y fuertes para proteger al ganado contra los lobos.
En los tiempos antiguos los profetas habían anunciado que el Niño Jesús nacería en Belén y un ángel se lo anunciaría a los pastores. Desde que Noemí lo supo esperaba muy contenta ese día en el que el hijo de Dios nacería: 25 de Diciembre.
Un día su padre le dijo a Noemí:
-¿Sabes qué día es hoy?
-Pues… no caigo, un día como otro cualquiera, supongo
-Dijo Noemí.
-Hoy es 24 de Diciembre
-¡Es verdad, mañana nacerá el Niño Jesús! ¡ que bien ¡
Aquel día, desayunaron la leche de la mejor vaca que tenían (se llamaba Navarra ), porque aquel, era un gran día:¡Iba a nacer el niño Jesús! Cuando acabaron de desayunar se fueron al establo de su ganado para llevarlo al prado a pastar. Noemí, su padre y su madre se habían levantado antes de lo normal, y por eso el ganado no se había despertado todavía ¡ qué ovejas más dormilonas! , pero como son unas “tragonas” y les gusta la hierba fresca se espabilaron antes de que Noemí pudiera contar hasta tres.
Después, todos juntos partieron hacia las montañas. Cuando llegaron a los verdes prados, vieron de lejos unas brillantes luces, eran los ángeles, que venían a buscar a todos los pastorcillos para mostrarles el camino el camino a Belén. Al llegar las siete de la noche emprendieron el viaje a casa. Cenaron muy deprisa para estar preparados para partir en cuanto llegasen los ángeles, vendría uno por familia, y los niños aparte: guiados por otro ángel ( que tendría que tener mucha paciencia para aguantarlos ).
Esperaron fuera, muy emocionados , al igual que todos sus vecinos; mientras Noemí fue a jugar con sus amigos, y un poco más tarde llegaron los ángeles, las familias se fueron agrupando, muy nerviosas y contentas, al igual que los niños; era la noche que Noemí estaba esperando.
¿Qué regalo le vas a llevar al Niño, Noemí? – preguntó Yésica, ( su mejor amiga)
- Es un secreto, pero creo que le va a gustar mucho, ¿ y tú , qué le vas a regalar?
- voy a llevarle un gran cántaro de leche, seguro que tendrá hambre
¡ Vamos niños! – dijo el ángel, ¡poneos en fila y no os separéis de mi ! sus padres se acercaron a Noemí y le dijeron: esta es la noche que estabas esperando, ¡DISFRUTALA!
Una vez dicho esto emprendieron el viaje a Belén.
Al fin llegaron y allí , Noemí se emocionó. Los demás niños comenzaron a darle los regalos al Niño mientras María decía: Sois muy amables, pero no hacía falta que nos trajerais nada. Los niños insistían en darles los regalos, mientras Noemí pensaba: Mi regalo también le va a venir muy bien, el pobrecito tiene frío. Finalmente, se acercó al Niño, le dio un beso, mientras la Virgen María le sonreía, y le entregó su regalo, ¡eran una mantita y una almohada! (las había hecho ella), (con la lana de su ovejita favorita a la que nunca antes había esquilado: Lana).

MARTA BARRÍOS LÓPEZ : 5º DE PRIMARIA.

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