Colaboraciones: Tiempos Litúrgicos


      Colegio Diocesano San Ignacio

 

El  ADVIENTO

DICIEMBRE es el mes del Adviento, lo que significa ESPERANZA e ILUSIÓN. Un mes entrañable aunque nieve y haga frío, cosa que últimamente ya ni se ve; hasta en esto parece que han cambiado los tiempos. Las nieves y los hielos parece que se quedan en los versos de los poetas.

DICIEMBRE es el mes de LA INMACULADA, estampa de blancura y belleza; estrella brillante en nuestro horizonte. Recuerdos de Novenas y estrenos oratorios de principiantes; Magnificats Solemnes en Vísperas de fiesta.

DICIEMBRE es un mes de añoranzas; es mes de Papá Nöel; es mes de vacaciones; es mes de Villancicos, de turrones y vinos espumosos; mes de entrañables veladas familiares; mes de noches largas. Es el mes en que Dios se hace Niño y nos llena de deseos de paz y felicidad a todos, y nos llama a la cercanía a los mayores y pequeños a los cercanos y lejanos y sobre todo cercanía para los pobres y para los que sufren. Difícil encontrar un mes tan bonito y tan rico.

MES DEL ADVIENTO que es un despertar de ilusiones y de esperanzas. Y ¿Qué esperamos? … La liberación; la Salvación; la gracia de Dios; la paz de Dios con nosotros mismos, y con los hermanos.

Las primeras comunidades cristianas esperaban la pronta manifestación gloriosa de nuestro Salvador Jesucristo; esperaban la Parusía: “El fin de todas las cosas lo veían cercano”. Pero nada sucedía, al contrario todo eran dificultades y persecuciones. Ante la prolongación de la Parusía los discípulos cambiarán, no la esperanza, sino las circunstancias. Jesús ha de volver pero no sabemos cuándo, ni cómo, ni dónde. Por tanto no turbarse el ánimo; no temer ante la muerte; no aferrarse a la vida; devolver bien por mal; aprender a perdonar. Esta vida así es la Esperanza en el Señor que viene.

Seguimos esperando la manifestación de Dios, pero sin prisas. Jesús está viviendo siempre. Esta fe en la presencia de Jesús y esta esperanza de su venida hacen del creyente una persona optimista. Aunque todo se ponga feo esta presencia del Emmanuel, del Dios – con – nosotros todo lo arreglará y … ¿Quién estará contra nosotros? …

Esperamos un mundo nuevo. Fin a las guerras y a los odios. Esperamos la solidaridad y colaboración de todos los pueblos y el respeto de todos a todos. Y como dice el Profeta del Adviento: “ No alzará la espalda el pueblo contra pueblo; no se adiestrarán para la guerra”…

Esperamos salud y felicidad; esperamos curar todas las heridas; esperamos curar todas las cegueras. Esperamos que se acabe el paro y la miseria. Esperamos una vuelta de niños y jóvenes, Mayores y pequeños y familias a nuestras raíces cristianas.

EL ADVIENTO promete soluciones porque anuncia la llegada del Salvador, que nos enseñará los caminos de la felicidad. Anuncia la presencia de Dios – con – nosotros, pero es un “DIOS” “CON” “NOSOTROS”; espera, por tanto, nuestra colaboración. Semilla que tenemos que hacer crecer y fructificar.

  Autor: Pman

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