Ismael Álvarez Rodríguez,
nacido en Dehesas en 1950, estudió en San Ignacio
desde 1.959 hasta 1.966, esto es, todo el Bachillerato
excepto el curso Preuniversitario que lo realizó
en el Instituto Gil y Carrasco.
¿Cómo era el colegio Diocesano San Ignacio
en el que usted pasó una buena parte de su adolescencia?
Era un colegio que acababa de inaugurarse (llevaba dos
años funcionando), en cuyos edificios albergaba
también la “Escuela Sindical”. Sin duda, en aquella
época la máxima aspiración de todos
los padres de hijos varones era que estudiasen en San
Ignacio.
¿Qué es lo que más resaltaría
del colegio en aquella época?
Más que resaltar algo en concreto yo diría
que guardo un recuerdo entrañable del Colegio.
El patio, el Salón de Actos (de verdadero lujo
en aquella época), el Gimnasio. Recuerdo los nombres
de todos los profesores, empezando por don Félix,
que daba clases de matemáticas desde 1957.
¿Cómo era la relación con los
profesores?
La relación nuestra con los profesores era buena
porque no podía ser de otra manera. La de ellos
con nosotros…había de todo. Eran otras épocas.
Cuando usted entra en el colegio todavía no
era un centro mixto. Eso le daba otra forma de vida a
los colegios de la época que hoy se les haría
extraña a los alumnos. ¿Cómo se vivía
esa situación y qué opinión le merece
esa separación?
No era un centro mixto ni siquiera cuando me fui del colegio.
En aquel momento, con mi edad, no pensaba en que pudiese
haber otras alternativas mejores. Hoy día, obviamente,
no puedo estar de acuerdo con esa separación pues
para mí sólo existe un único ser
humano, da igual que sea hombre o que sea mujer, y todos
necesitan idéntica educación, además
de aprender a convivir desde pequeños.
¿Recuerda alguna rivalidad con algún
otro colegio o instituto?
Si, si. Había rivalidades muy serias con el único
centro que existía además del “nuestro”,
que era el Instituto Gil y Carrasco. Nos insultábamos
mutuamente. Pero, sobre todo, recuerdo los partidos de
fútbol y balonmano de los días de “Santo
Tomás” y “Santa Catalina” respectivamente. Si perdíamos
el partido, yo no dormía en tres días.
¿Recuerda alguna anécdota con especial
cariño?
Muchas. Cuando el compañero y amigo “Canuto” intentaba
en todos los recreos saltar una presa de agua del Polígono
de las Huertas de un lado a otro y siempre caía
en el medio. Después, de rabia, lanzaba una piedra
al aire y le daba con el puño según caía…
Hay muchísimas anécdotas y recuerdos… Las
obras de teatro en nuestro flamante salón de actos
(¡qué nervios cuando venía el Sr.
Obispo…!), los partidos de jockey sala en competición
federada nacional…(Eduardo Montes era el entrenador; yo
era el portero) etc, etc, etc…
¿Cuál es el mejor recuerdo de su paso
por la Alcaldía del Ayuntamiento de Ponferrada?
Como se puede comprender, tengo muchos recuerdos buenos.
Pero si tengo que decir uno solamente y calificarlo como
el mejor para mí, no tengo duda en citar la creación
de la Universidad en Ponferrada.
¿Qué aconsejaría a los actuales
alumnos del colegio que están en esa disyuntiva
de elegir una carrera, profesión…?
Que luchen por sus gustos personales. Es muy importante,
a lo largo de una vida, desarrollarse profesionalmente
en algo que le guste a uno mismo. Lo contrario podría
resultar un enorme sacrificio.
¿Cómo se ve ahora, en el siglo XXI
con las nuevas tecnologías, los medios con los
que se contaba en el colegio en aquellos años?
Pues, lógicamente, se aprecia un avance realmente
espectacular. Tanto si miramos al colegio como al resto
de la vida en general todos sabemos el cambio increíble
de los últimos 40 años…Ahora, las nuevas
tecnologías no marcan el presente, sino el futuro.
¡Seguirá llegando mucho!
¿Cómo se divertía en aquella
época?
Cambiando cromos delante del Teatro Edesa. Jugando en
mi pueblo en las “eras” con los demás chavales.
Jugábamos al cepo, a la billarda, a “España
nº1 con mi caballo el 21”…De vez en cuando íbamos
al cine, intentando pasar a las películas de mayores,
lo cual resultaba casi siempre imposible.
¿Mantiene relación con muchos antiguos
alumnos? ¿Alguno en especial?
A varios de ellos les veo con frecuencia. Javier, Bernardo,
Andrés, Laudino, Ramos, Amancio, José Antonio
(Terri), etc… Éstos eran de mi clase. De otras
clases también veo a mucha gente afortunadamente.
La verdad que me gustaría poder ver a más
de ellos.
¿Y con alguno de sus antiguos profesores?
A los que viven hoy en Ponferrada los veo alguna vez.
Con alguno de ellos tengo excelente relación. Me
encantaría poder saludar a los que no he vuelto
a ver desde aquella época. Veo de vez en cuando
a Felicísimo y nos damos unos abrazos de antología,
con cariño mutuo enorme y sincero.
¿Qué le parece la idea de hacer una
asociación de antiguos alumnos? ¿ Participaría
de ella?, si es que sí, ¿cuál sería
para usted el objetivo fundamental que dicha asociación
debería tener? (alguna beca para alumnos con méritos
y necesidades económicas, algún concurso
literario, pictórico, musical etc, promocionando
por la asociación, alguna reunión anual,
participación con algún acto en la fiesta
del colegio……
Me parece genial la creación de una asociación
de antiguos alumnos. Felicito a los promotores de la idea
y se lo agradezco como parte interesada. Sólo por
el hecho de facilitar encuentros esporádicos con
antiguos compañeros ya merece la pena. Pienso que
debería de establecerse una especie de subdivisión
por décadas, pues entre alumnos que les separan
20 años, obviamente, existen menos cosas en común.
Me gustaría poder participar en reuniones anuales
con los ex alumnos de los ocho o diez primeros años
de funcionamiento del colegio.
El
fotomatón

Mi mejor recuerdo: Son
muchos. Me resultaría imposible resaltar uno sólo.
El profesor del que mejor recuerdo
guardo: Si cito a alguno me pueden regañar
otros. No, no…
Y del que no quiero acordarme:
De verdad que no guardo recuerdo malo de ninguno.
Mi equipo de fútbol:
Real Madrid
Disfruto viendo este deporte:
Fútbol
Para practicar prefiero:
Esquí, hockey, ahora sólo caminar.
Mi canción: Uf!
Venecia sin ti.
Mi película favorita:
Doctor Zhivago.
El libro del que nunca prescindiría:
El de Amalio Fernández, con fotografías
de la Ponferrada antigua.
Un programa de televisión:
Estudio 1 que, increíblemente, ya no existe.
He dormido a mis hijos con:
Mucha paciencia.
Disfruto como un niño con:
Una reunión de bodega con amigos y guitarras (aunque
yo solamente escuche).
Una desilusión confesable:
En política hay varias, pero no estropeemos la
entrevista.
Mi mayor ilusión:
La salud de los que me rodean.
En las personas, lo que más
valoro es: Que vayan de frente.
No me gusta de las personas:
Que vengan por detrás.
Un vino: Albariño
y Tilenus(Dehesas)
Un deseo: Que sigamos
viviendo con salud, que no es poco…